TERCER RETO: INSPÍRAME UN POEMA

eveningskies (7)


¡Arranca la tercera semana de “The Edgar Allan Poets”! Quedan seis participantes y la competición continúa con el tercer reto del concurso: “Inspírame un poema”.


Las instrucciones de este nuevo reto son las siguientes: Hace unos días, los concursantes recibieron un correo en el que se les indicaba una canción. Cada participante debía integrar al menos dos frases de la canción que le hubiese sido asignada en su poema. Dichos poemas no tenían por qué ceñirse a lo que la canción tratase de transmitir, sólo escribir sobre lo que les inspirase sin olvidarse de incluir trozos de la misma que marcarían en cursiva. Leed, escuchad y juzgad vosotros mismos quién es el autor que mejor ha sabido integrar la canción en su poema. Podrás votar hasta este domingo a las 23:59h a través de la encuesta gratuita disponible al final de esta entrada.


Y aquí están los resultados, esta vez con música acompañando al texto:


POEMA 1: ESO.

Canción: Stop The Clocks (L.A.)

Poema: Aitor Aráez


Supongo que nunca lo pensaste.
Supongo,
que nunca te creíste mortal.

¿Ves eso?, ya ha pasado.
Y jamás volverás a leer esta línea de la misma manera.
El río nos arrastra a todos, ineludible,
hacia las aguas de los mares serenos.
Y con ellas, la belleza efímera de lo ocurrido.

El abismo siempre te llama,
con distintos nombres, razones y miedos.
Todo sucede demasiado rápido,
ahora es parte de mi pasado.
No volverán las golondrinas de Bécquer,
ya murieron ahogadas en la arena y el asfalto.
No volveré al alféizar de tu ventana,
ni tan siquiera subirás las persianas.

Tampoco volverán las luces de ayer,
cualesquiera que fueran.

¿Ves eso?, ya se ha ido.
Como un beso con prisas o un clic
y la palabra en la boca.
Como el primer llanto bajo el neón
y un acantilado hacia la vida.

Como cuando me dijiste que siempre,
y resultó que no estaba tan mal
quedarse en un ya nos vemos.

Que no importa si los rompes o los prendes,
si te astillas a puñetazos
o los entierras entre las cenizas.
No puedes parar los relojes,
para siempre.
Cicatrizarán, cicatrizarás.
Ya se sabe que
eso
todo lo cura
hasta que deja de curarlo.

Vuelven a alzar el vuelo,
y el huracán que es el batir de sus alas,
consigue despertarte.

Supongo que jamás te detuviste a pensarlo.
¿De qué serviría?, si cuando ocurre
ya se ha ido, otra vez.
Como las fotografías en demora,
o la gota de agua que buscaba la chispa
y se encontró con el incendio.

Olvídate, entonces,
de ayer.
Olvídate, también,
de hoy.
Olvídate, claro,
de mañana.

Balancéate,
y cuando llegue el momento,
salta al vacío.



POEMA 2: HE OLVIDADO DESPERTAR.

Canción: Something I Need (One Republic)

Poema: Sab Sognatore


Tuve un sueño la otra noche,
sobre cómo tenemos solo una vida.
Con la de cientos de miradas sin nombre
de las que solo recordamos las cosquillas.
Con la de cervezas que guardamos
en el segundo cajón de las injusticias,
con la de verdades a medias que tejemos
para flotar en un mar de inviernos.

Y seguimos huyendo del calor del verano
prefiriendo como idiotas las heladas.
Huyendo del calor que nos proporcionan unas manos
socialmente inapropiadas.
Huyendo del mínimo resquicio de amor propio,
porque todos nos cobijamos en lo que mata,
porque no hay valiente que se inspire en lo que revive,
y seguimos creyendo que de merecer, no merecemos nada.

Sé que no somos los mismos
pero estoy tan puñeteramente contento
de que hayamos logrado llegar hasta este momento.

Dime que bajo la comisura de tus labios guardas,
temeroso de que lo descubra el diablo,
la valentía que a mí me falta
para robarte tinta en las palabras de tu diario.

Dime que de tu risa no hay rima que salga limpia,
que de tus labios no hay beso que vuele virgen,
que de tu cuerpo no hay mordisco que no bese,
y que de tu mente, ya no gritan temores al cariño.


POEMA 3: CÁPSULA DEL TIEMPO.

Canción: Tú y Yo (La Oreja de Van Gogh)

Poema: Irene Nómada


Hoy me he perdido y he acabado en uno de eso sitios que parecen haber estado encerrados en una cápsula del tiempo.

Aunque no te he oído entrar sé que has estado allí. Sonaba una de esas canciones con las que nos quedábamos tumbados en la cama envueltos en caricias. Qué inocentes éramos. Cuántos planes hicimos. Qué felices fuimos. Cuántos secretos compartimos. El recuerdo de tus besos, suaves y principiantes, se ha colado detrás de mí y descansa conmigo en la mesa al lado de la ventana que mira a la calle. Sí, hay cosas que nunca cambian. Y me gusta pensar que hay sueños que van en bolsas de hielo al mar para poder sobrevivir con los años a cualquier tipo de huracán. Pero mis sueños no esperaban tus tormentas, los cogió desprevenidos, y los rompió como el cristal. Ahora cada momento vivido lo veo, con los ojos vestidos de nostalgia, desde muy lejos. Como si lo nuestro

no hubiera existido en realidad.

Y quizá hayas desaparecido para siempre, o quizá soy yo, que ya no se a dónde buscar. Porque intento encontrarte en todas partes pero tu figura se ha difuminado una vez más. Y ahora me doy cuenta que ya no tiene solución. Que cuando el primer amor pasa, hay que cambiar de estación. Y es que ahora me doy cuenta que ni tú ni yo cabemos cantando en esta canción. Que me araña el corazón, y que ha dejado sin notas a nuestra historia de amor.



POEMA 4: COMO UNA VIRGEN.

Canción: Like A Virgin (Madonna)

Poema: Marta Aguadero


No te molestes en buscarlo, yo ya no tengo corazón -metafóricamente hablando, digo-. Tantas personas han jugado con él que solo me quedan unas cuantas desilusiones metidas en una urna de cristal transparente y café frío, pero ni rastro de sístole y diástole. No duele el hueco que dejó al irse, duele el no ser capaz de imaginárselo contento al ver lo precioso que estás revolviendo este desastre en busca de algo que ya no.

No sé cómo, ni con qué pretexto, pero desde que llegaste he pasado de hacerle caso a todo lo malo que tuviesen que decirme las margaritas a admirar lo bien que te quedan los pétalos esparcidos aleatoriamente por los precipicios de tus pestañas.

Pasé de los grilletes a –como una virgen– la libertad más utópica posible. Yo siendo mía. Tú siendo tuyo. Y de la mano rompiendo con cualquier ápice de opresión restante.

Pasé de lo analógico y blanco y negro residente en la rutina, la monotonía, los horarios y las reglas, a –como una virgen– lo digital y a todo color escondido bajo un abrazo a deshora, un “te quiero” sin venir a cuento, y las esquinas dobladas de los libros de poesía.

Pasé de los golpes de palabras escupidas directamente al lateral izquierdo del pecho a –como una virgen– la caricia más pura por parte de alguien que por dentro estaba lleno de durezas. De preocuparme por la arena de los relojes, a hacer castillos con ella. De los supuestos finales felices, a tener bien claro mis principios. De parecer, a ser y estar.

Ya ves, siempre contigo. Siempre como la primera vez.



POEMA 5:

Canción: Losing my religion (R.E.M.)

Poema: Carlos Quintas


Creí entenderte
y sólo habíamos visto
un amanecer juntos.

Creí escucharte riendo,
sentada a mi lado
practicando despacito
puntos de sutura
en antiguas heridas
descosidas.

Creí haberte visto intentarlo,
mojar los pies en la orilla
de nuestra playa vacía
salpicando escaleras de caracol
y maldiciones.

Se te ha quedado pequeño el reloj
y quieres guardar las manecillas
para hacerme vudú.

Quizás yo
ya he dicho demasiado
pero la vida…

la vida es más grande que tú.


POEMA 6:

Canción: No te quiero tanto (Andrés Suárez)

Poema: Diego de Orbe


Es matemática simple,

un corazón más otro son dos.


Pero tú y yo preferimos algo más complejo.

Dos mitades que sumasen un corazón de ocho válvulas.

Que un latido se escuchase como dos y que el pecho se nos quedase pequeño

para esa bomba que nos mataba manteniéndonos vivos.


Partimos de cero escribiendo hojas en blanco,

dibujando faros de puertos sin ningún barco.


La única conclusión de todas mis poesías, tus ojos.

La única forma de ver tus ojos, mi poesía.


Sigo creyendo que verte dormir es ese intervalo de no tiempo

entre la noche y el día.

Tu despedida fue como una nevada en pleno diciembre

que te cala hasta las huesos.

Dejé de ser el reflejo de tu espejo y ya no juego

a pisar tu sombra cuando íbamos por la calle.


Te he dejado en la despensa lunas, si acaso es que oscurece

y sobrevivas a los días de domingo que pesan como años.


Me gustaría coger un trocito de nube en un bote

para que veas que la lluvia no solo viene del cielo.

Pienso gastar toda la mina de este lápiz escribiendo y

describiendo las calles que has pisado y

todas las huellas que has dejado en la orilla que la marea

no se ha atrevido a borrar.


Andar contigo era pasear la playa vacía de Ferreiro,

bailar sobre las cenizas de un mundo que no conoció el fuego.

Andar contigo era como volar a ras de suelo…



POEMA DE DESPEDIDA:

Canción: One More Night (Maroon 5)

Poema: Moisés Pérez


Un corazón roto cuenta por dos.

Y esto me recuerda a aquella vez que tiré una moneda al aire y salió tu cara. A las veces que disparé al aire y maté dos veces al mismo pájaro.

Ya no sé contar contigo, es decir, hacia atrás.

Tú y yo no volvemos tan malditamente disfuncionales, paramos de llevar la cuenta.

Y es que a veces, una sola noche más, multiplica las que se necesitan para olvidar.

Aún recuerdo la última vez que fallé, que es la misma en la que tú te fallaste.

Pedir una última vez es el consuelo de a quien le sabe la boca demasiado a fracaso. Y yo de fracasar, sé demasiado.

A menudo, la distancia, es el único beso que necesita nuestra herida. Pero no me llego.

Estoy aprendiendo a bailar, pero ya he olvidado tu música.

El amor es una mierda, sí, Pero olvidarnos va a ser otra.




Anuncios

8 comentarios en “TERCER RETO: INSPÍRAME UN POEMA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s