RETO 1: ¿QUIÉN ES WALT DISNEY?

RETO 1

 

¡Bienvenidos a la 2ª Edición de “The Edgar Allan Poets”!

Por fin ha llegado el día en que los concursantes comiencen una larga y dura lucha por hacerse con la victoria y conseguir el título del nuevo “Edgar Allan Poet” español.

A ellos ya los conocéis. Nueve genios de las letras que nos harán vibrar cada semana con sus textos. Nueve poetas insaciables que se enfrentarán a diferentes retos a lo largo de siete semanas hasta que sólo quede uno de ellos. El ganador. Aquel que más apoyo haya recibido por vuestra parte durante el tiempo que dure el concurso.

Puesto que ya conocéis las bases del concurso (https://theedgarallanpoets.wordpress.com/2015/12/13/bases-del-concurso/) pasamos, sin perder más tiempo, a la explicación del primer reto de esta nueva edición.

¿Quién es Walt Disney?

Hace siete días los nueve concursantes, incluído El Cuervo, recibieron en sus correros las instrucciones para enfrentarse a este reto inicial. Como sucedió en la edición anterior, esta primera semana los participantes debían escribir un poema de temática libre con la particularidad de que sus nombres no aparecerían al final del mismo. La diferencia es que tampoco serían anónimos sino que estarían firmados con pseudónimos.

A cada uno de ellos se le asignó un personaje de Disney diferente. Su misión: meterse en la piel de dicho personaje y escribir un poema como si de ellos se tratasen.

 

IMG_3571

 

A continuación podréis leer sus textos; sin embargo, no sabréis a qué poeta pertenecen pues irán firmados con el pseudónimo correspondiente. De esta forma se valorará la calidad de los textos y no al poeta que se esconde detrás de los mismos.

Al final de la entrada encontraréis una encuesta totalmente gratuita para que votéis por vuestro poema favorito. Recordad que sólo podréis votar una sola vez y que para ello debéis contar con cuenta en Google.

Nadie está a salvo en esta primera semana. ¿Quién será el primer expulsado? ¿Conseguirá El Cuervo pasar desapercibido entre sus compañeros? ¿Quién se alzará con la victoria en este primer reto?

¡Comenzamos!


-1-

Vivo entre barrotes de hierro invisibles
donde sólo traspasan los ojos superficiales,
donde mi palacio es ahora un castillo de arena
y el maléfico cuervo
de mi hombro izquierdo
sopla envidia.

Al menos me regala flores envenenadas
que, aunque piquen al cogerlas
y adormezcan mis ganas
de dejar de ser princesa
para convertirme en corazón dormido,
volvería a aferrar contra mi pecho
como tatuándomelas
infinitas veces.

Siempre y cuando fuese su beso el que,
paradójicamente,
me reviviera del eterno sueño.
Como si se tratara
de unos labios en bucle,
o de un final sin fin.

 

-Aurora


-2. Vivir con magia-

Cuando has caído
tantas veces al vacío
parece que la angustia
no va a tener fin.
Y poco a poco,
Me voy haciendo
más y más pequeña
hasta el punto en el que
casi nadie puede verme.

A veces sueño con otro mundo
-totalmente al reves-
en el cual podría
beber de un frasco
y hacerme grande otra vez.
Un mundo, donde pudiera
simplemente ser.

Que si pintas una rosa blanca
de un rojo intenso
le quitas toda la magia.
Que no nos damos cuenta de
que lo mejor es ser diferente.
Y yo ya estoy cansada
de intentar ser algo
que no soy verdaderamente.

¿Oís eso? ya está aquí,
el conejo blanco
-con su reloj- que ahora,
me persigue a mí
diciéndome que
debería tener prisa,
que se me acaba el tiempo
y que si eso ocurre,
ya no habrá vuelta atrás.

Y puede que ya
sea la hora de dejar de
escapar de lo inevitable,
que el tiempo pasa para todos.
Y yo, que estoy aquí de paso,
sólo quiero decirte que vivas.
Vive,
porque nunca sabemos
cuándo será
nuestro último aliento.

-Alicia


-3. A la luz de una ballena-

A mí, como a cualquier niño, jamás se me preguntó si quería haber nacido.
No me dejaron elegir,
y me alegro.

Aprendí la sinceridad forzosamente
y comprendí que mis hilos tenía que aprender a moverlos yo mismo,
como cualquier otro chico que quiere ser hombre.

Decepcioné a mi padre
y fui su orgullo también;
me metí en líos
y aprendí a salir.

He querido ser serrín y esqueje.
He intentado ser mueble de Ikea y bonsai de floristería.
Al final me he conformado con ser yo mismo,
y eso es lo que me dio la vida.

Ahora soy consciente de mi vitalidad,
de mi capacidad para vivir,
de estar vivo
y de no querer dejar de estarlo.
Aunque también he intentado suicidarme en incendios provocados.

He encontrado la felicidad en la masturbación de mi cerilla,
y más de una vez he tenido que apagarme con el extintor.
He plantado mi semilla en olivos milenarios,
en hallas robustas que practican la halterofilia,
y en delicadas rosas con los pétalos color carmín.
He ligado con enredaderas que intentaron estrangularme,
y me gustó.
También he conocido macetas con complejo de madre,
y en su calor y tierra
intentaron hacerme crecer,
como si las necesitase para ser más,
y eso me hizo sentir inútil.

Al final me convertí en un niño de verdad,
sólo que mi corazón seguía siendo de madera
y con cada amor se iba resquebrajando,
con cada lágrima se me llenó de humedades y goteras,
y con el tiempo,
se me ha ido pudriendo.

Quizás no sea tan distinto a los humanos.
Quizás tener este corazón de madera
sea lo que más humano
me ha hecho.

-Pinocho


-4. La polla y el corazón-

No hay nada que joda más que caerse del Olimpo: ni eres humano, ni Dios;
he entrenado todas las partes de mi cuerpo
… y miento: me faltan dos.

-Qué envidia me da Aquiles, lo suyo al menos era el talón-

A mi lo que me derriba,
es o la polla
o el corazón.

Me construí autodestruyéndome.
Disney censurará las escenas de incesto y pondrá a mis princesas solo nombres de mujer.
No distingo amor, de sexo; y he matado a mucha gente intentándola querer.

-Qué envidia me da Narciso, solo tiene que amarse a sí mismo-.

Las musas cantan mi vida y yo, sin entender nada, sólo le pido a Pegaso
que vuele un poco más alto, para veros más pequeños
y sentirme el héroe que
creo-creéis-decís-digo
que he sido-soy o seré.

-Y qué envidia me da Zeus-.

Y es que el amor no es la fama, y nada de todo es verdad.
A pesar del merchandising,
yo antes fuí un cuerpo escombro.
Nadie sabe, por ejemplo, lo difícil que es rascarse
la espalda con tanto hombro. Ni que tuve tobillos flojos.
Que solo se me gana un pulso si me ganan unos ojos.
Que me han rechazado ninfas, sátiros, músicos y centauros.
Que a todos ellos creí amar algún día.
Seduje a todas las musas y preñé a la poesía.
Grité tan alto que no soy un héroe que solo me escucharon los perros del inframundo.
(les corté la cabeza después de eso).
Que amé a Perseo, Teseo, Odiseo, y seguí a una estrella fugaz,
para ser fugaz con ella.
Para que me llevase al sitio donde cumplen los deseos.
Que solo conseguí llorar al arrancarme las pestañas.
Que se me va la vida y se me va la rima, y me dan igual las dos cosas
porque me bebí hasta la última gota de casi todo.
Menos de lo que debía.

Y que siendo tan duro, solo me queda encontrar,
a alguien blando,
que me sorprenda
de vez en cuando
con algún crujido nuevo;
Y que tenga un don,
que consiga ablandarme todo,

Todo
menos la polla
y el corazón.

-Hércules


-5-

Desnudo a los brazos de Rafiki,
el porte de Mufasa y Sarabi
en chándal a los brazos de esta acera.

El soporte del tiempo dependiendo de esta arena,
descalzo sincronizo con la selva,
a tres palmos del cielo veo su ánima,
caen tres gotas de mis lágrimas.

Fue que tiré el Timón y sonó ¡Pumba!

Aún siento en mis carnes
la traición de Scar.
El prólogo por partes,
¿cómo coño me voy a encontrar?

Porque hoy mi corazón llora,
y cala,
y no se para,
nos separa.

Un ardor de una sílaba que caliente tu fría saliva,
que perfora mi sinhueso hasta dejarlo en nada.
Tú fuiste mi Nala, pero todo salió mal.
Y yo pensando que era selva hasta que me di cuenta
de que vivo en sabana,
y yo pensando que eras selva hasta que me di cuenta
de que tan sólo eras sabana…

Y me duele más tu nombre que la muerte de Mufasa.

Soy Simba, el rey del barrio y una historia a rastras,
salto de página y…

Dejo su legado y heredo lo del pobre,
las calles de Madrid tan sólo esconden hambre,
tu felicidad está detrás de un sobre,
y yo sé lo que se mueve en esos callejones.

Hoy Disney parece la respuesta de un preso,
de una madre sin un hijo en su pecho,
de una anciana sin techo.

Soy un Simba renegado que creció entre gritos e insultos.
Pensé que mi adiós estaba en un tubo de anestesia.
Que al despertar estaba atado a una silla de ruedas.

Perdí la oportunidad de ver por última vez a un ser querido,
he visto a mi primo perdido,
a cuatro familiares debajo de un puente,
un ojo morao’ por defenderme enfrente de un juez y de una psicóloga,
a mi madre diciendo que deje las…
pero eso no homologa,
sólo digo que una persona sin amor no es nadie,
por eso hoy soy pobre,
porque sólo lloré por su puto nombre…

Últimas palabras de un león que se relamía las heridas en un zoo.
Quise ser Simba pero me quedé en animal de animación.

-Simba


-6-

Siento que cuando estás en un mundo que no te pertenece sólo haces más grande el tuyo.

Conjugo con todo lo extraño que habla de mí vestido de “especial”.

Y no, no me quiero desvestir.

Sé que lo que vuelve es lo mismo que de(vuelves) al mundo.

Pero llegó él para enseñarme que existías tú:
no siempre los caminos van directos.

Aún no entiendo la parte en la que alguien siente que es tu suerte
sin tú creer en ella.

Y mucho menos que vuelque el mundo para cumplir sueños
que no duermen contigo.

Hay lugares oscuros que traen luz.
Y tú fuiste lugar.

Llegaste sin llegar.

Negándome el acceso a tu “ala oeste”,
lugar donde ninguno queremos que entren porque está
lo que más desnudo nos deja.

La llave la cogí yo,
pero no fueron mis ojos quienes me lo dijeron.

Yo quería tu “desnudez”,
la parte de verdad
que no nos atrevemos a enseñar(nos).

Tu ala oeste.

Donde todo lo que se ve es con los ojos cerrados.

Donde las sorpresas nacen justo antes de dejar de creer en ellas.

Donde quien te ama
es quien sabe preguntar a tus respuestas.

Y a tus alas.
Y ellas responder echándose a volar.

El no ser quien jamás nadie creería que eres.
Las promesas que no intentas cumplir
porque no está en tus manos ni siquiera el dejar de hacerlo.

De principio a fin: tu verdad.

Todo ello en mí,

hasta que en el mismo momento que “te dejas llegar”
me dejas marchar a mí -porque me amabas-

Y el mundo, justo cuando tú entiendes todo,
él deja de hacerlo.

Así siempre empieza todo.

Y así empezamos todo.

Cuando me dejaste ir
y yo elegí volver.

Cuando consigues amar desde dentro,
sin cristales, sin apariencias, sin ni siquiera manos.

Cuando se ve el corazón desde fuera
sin ni siquiera usar la palabra dentro.

Cuando crees, creas.
Cuando rompes -lo que te rompe-
entra lo que nunca debió salir.

Tu alma,
y el lugar donde ella sabe respirar.

Sin luchas.

Quien lucha por la posesión de alguien sólo se pierde a sí mismo.

Porque la única lucha del mundo que debe existir es la búsqueda de la verdad del amor,
una búsqueda irónica, porque no se busca.

Entraste en mí cuando vi que se reconoce a alguien sólo por -lo que te dicen- sus ojos.

Y un pétalo esperaba ansioso nuestra luz.

Y esa frase que siempre llega justo en el momento antes de aceptar que te estás enamorando:

“Nunca había sentido algo así”
Y se cayó.

-Bella


-7-

Tropezando con mi propia oscuridad,
huí de todos esos miedos que,
poco a poco,
fui descosiendo de mis talones
temblando como un niño perdido
en una ciudad cargada de promesas
de nunca jamás
y amores eternos que apestaban a alcohol,
haciendo equilibrio en las cornisas de los edificios.

Temblando,
como aquel ingenuo que entiende por fin,
que somos demasiado fugaces para andar pidiendo eternidades
y que necesita volver a creer,
para que,
aquellos que siguen despiertos,
no destrocen sus sueños.

Y entonces,
me quedé dormido en el alfeizar de la ventana,
entre las líneas de aquel poema
que guardabas en tu voz
y que todos escuchaban
como si fuera el último suspiro del viento.

Siempre te gustó volar
y jugar a coleccionar
el brillo de las estrellas que dejábamos por el camino
para que otros devoraran,
como si de cuervos se tratasen,
los deseos de aquellos que los criaron
y que, ahora,
piden auxilio.

No te creas la palabra de los piratas
que cargados de ron y mentiras,
se encargaron de robar la inocencia
de este Peter Pan
que aún cree en las hadas
y lucha contra el miedo del capitán
para que no lo tiren por la borda.

Y si campanilla se despierta
y tú te despistas,
dile que he salido a jugar con todos esos niños
que al igual que yo,
estuvieron perdidos alguna vez en la ciudad,
con el miedo de volver a un país
que trató de quitarnos la voz,
acabando con toda la imaginación
que dentro de nuestro vuelo,
había.

Ven,
corre,
deja la cama sin hacer,
abre la ventana
y salta;

nunca un pájaro quiso vivir en su jaula.

Ven,
sígueme,
te has dejado el cielo a medio pintar
y no recordaré el camino a tus historias
si un día dejas de creer en lo que,
hoy,
nos hace libres.

Y si eso pasa,
si un día dejas de creer en mí,
en ti
y te conviertes en todo lo que nunca quisiste ser,
pero quisieron que fueras,
si matas a la niña que dentro de ti
sonreía,
recuerda bien:

La segunda estrella a la derecha,
todo recto hasta el amanecer.

-Peter Pan


-8-

¡Ding, dong!

Se oye al otro lado del pasillo.

La madrugada nos despierta.
Amanece un nudo en mi garganta
y el temor al reconocer su presencia cerca.

Posición de alerta en el cuerpo,
la curiosidad mezclada con sigilo.

Por más que lo intento,
fracaso en poder distinguir
si es la niebla gris de Londres
o la vieja y familiar pipa de Roger
quien difumina esa figura inconfundible.

Es ella, sí, Cruella.

Daría lo que fuera, ahora,
por escuchar el piano de mi amigo,
bajando desde la buhardilla.
Garabatenado con canciones
toda la paz de esta piel manchada.

Cómo me gustaría sentir su abrazo
diciéndome “No pasa nada, chico”.
Apoyar mi cabeza en su regazo
y tranquilizarme con sus nervios.

¡Ding, dong!

Retumba en las paredes, sin cesar.

Veo a Perdi con el terror en sus ojos.
Intenta no temblar, pero sus patas le delatan.
Y no pierde de vista ni un segundo a los quince.

Ellos duermen ajenos a la amenaza,
sin conocer el macabro futuro
que intenta justificar un vil capricho.

Sí, quince.
Porque hasta en eso, mi compañero es superhéroe.
Sólo necesita las caricias de sus manos
y la ilusión de una madre primeriza.

Se oye el rechinar de la puerta de la entrada.

Le acompañan lentos pasos,
pasos vacíos, que acompasan al sonido del desastre.

Juntamos nuestras pieles, cada vez más,
con el fin de resguardarnos
del frío que produce su mirada.

Juntamos nuestras pieles, cada vez más.
Mi miedo y su miedo nos congelan,
su suerte y la mía nos esperan.

(Silencio)

¡Entonces despierto al grito de mi nombre!

¡Es él, invitándome a un nuevo paseo por el parque!

Donde empezó esta bella historia
que intenta poco a poco
ahuyentar esas viejas pesadillas.

-Pongo


-9. Te concedo tres deseos-

– Aladdín, elige tu primer deseo.

– Yo que conozco desde niño los grilletes del destino,
que vivo preso en una vida de la que se ha marchado hasta la esperanza,
que colecciono sueños con más polvo que el que descansa sobre mi lecho,
que sé lo que es acostarse con hambre y despertar sin aliento,
que duermo entre pinceladas de quiméricos deseos, que permanecerán como tal,
mientras mi cuerpo subsista del donativo del extraño viandante.

Yo que he hecho del hurto mi talento,
aun sabiendo que el hambre que trepa por mi estómago
es lo que lo hace mi vocación.

Yo que sé lo que es gritar al cielo
y escuchar los abrazos vacíos de endiosados ecos perpetuos.
Yo que sé del auxilio que me brindan las briznas de sol
sobre los tejados en invierno.

Que conozco cómo el frío lame el rostro
hasta besar con escozor los labios.

Que advertí que, a eso que llaman los hombres libertad,
sólo es una ruleta de muertes
donde la suerte ya rueda como dados
mucho antes de nacer.

Que conozco bien las miradas de desprecio de los tiranos
y de la distancia exacta que separa una mano de mi mano mendigando.

Yo que sé de las cadenas de la vida,
de la esclavitud y de la servidumbre,
te juro que en mi último deseo gritaré tu libertad.

El genio, excitado al oír mis empáticas palabras,
insistía en escuchar mi primer deseo:

– Antes de nada
déjame hablarte de la continuidad de los días
que pasan como si no pasara nada,
que se sienten tan deshabitados
como un jardín lleno de rosas de plástico,
tan frágiles
como la nimiedad de un ejército de hormigas
que se dispone a devastar el mundo.
Déjame contarte
que todo este vacío
me ha enseñado a ver lo vital de la existencia,
lo sustancial de cualquier historia,
aquello por lo que se han devastado ciudades enteras
y se han derramado bastiones de sangre:
que no hay una vida que valga la pena sin amor.

Ayer salvé
el tacto perfecto de unas manos de princesa
del filo de una espada injusta.

Y el inalterable trayecto que soldó nuestra mirada,
durante un ilusorio segundo,
ha bastado para inquietar mi vida hasta encenderla,
como quien agita un tarro lleno de luciérnagas
en mitad de la oscuridad.

Que no quiero fortunas,
que mi nombre ha sido un tesoro en el pronunciar
del borde de sus labios.
Que no quiero castillos ni reinos,
que me basta vivir en los páramos de su piel,
que su contorno es del color del horizonte
y encontrarla con la boca debe saber a beber
de un oasis en el desierto.

Pero hazme príncipe
para poder sobrepasar la muralla entre nuestras vidas,
para poder optar a su trono.
Que mi condición de subyugado me hace estar
demasiado lejos de sus manos.
Sólo necesito poder acercarme a ella una vez más.

No hace falta que me digas que la realeza sobre mis ropas
no transformará los descosidos de mi piel,
pero por si no te has dado cuenta aún
yo sólo necesito de su aliento para convertirme en hombre.

– De acuerdo, Principe Ali.

-Aladdín



Anuncios

40 comentarios en “RETO 1: ¿QUIÉN ES WALT DISNEY?

  1. Voto por ALADDIN…número 9…no sólo por ha calidad literaria del texto, sino también porque creo es el poema que, desde el título hasta el final, presenta mayor interrelación entre el personaje y el contenido del poema

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s