RETO 4: DAME LA MANO POR…

¡Quedan nueve concursantes y la carrera por hacerse con la victoria definitiva del concurso sigue más viva que nunca!

Con cinco miembros en el Equipo Gato y cuatro en el Equipo Cuervo, nuestros participantes se enfrentan esta semana a una nueva modalidad poética. Si hasta el momento escribían de forma individual ahora tendrán que poner en práctica sus dotes para hacerlo en pareja. ¡Vamos a ello!

Reto 4: Dame la mano por…

¿Cuántas veces habéis viajado a otra ciudad, país o incluso planeta mientras leíais un libro? ¿Cuántos helados os habéis tomado por las calles de París? ¿Cuántos paseos por los canales de Brujas? ¿Cuántas veces habéis cantado las canciones de “The Beatles” bajo los edificos de Liverpool?

Si la respuesta es ninguna, es vuestro día de suerte. Esta misma tarde vais a viajar lejos, muy lejos, de mano de nuestros concursantes.

El reto de esta semana consistía en escribir por parejas acerca de una ciudad de modo que consiguiesen trasladar al lector a ese otro país del que hablan sus poemas. Las parejas y las ciudades fueron asignadas totalmente al azar dándole a Júlia Melchor, como ganadora del RETO 2: LA MUSA DE UN POETA, la oportunidad de cambiar la ciudad a su gusto.

Puesto que en el momento de enviarles las instrucciones de este nuevo reto los miembros de cada equipo eran impares, los líderes de cada equipo (Fernando de la Calle y Pau Albert) han participado de forma excepcional en este reto formando pareja con uno de los miembros de su correspondiente grupo.

Al final de la entrada, como siempre, encontrareis el link para que podáis votar desde ya por vuestro poema favorito. Esta vez será algo diferente puesto que no votareis de forma individual por vuestro concursante favorito sino a la pareja que ha escrito cada poema. Os recordamos además que aunque John Oliver haya formado pareja con Adrián Sánchez, los votos recibidos para su poema en conjunto únicamente contarán para este último.

El lunes que viene, tras el recuento de votos, la pareja menos votada de cada equipo se enfrentará a la expulsión y, una vez el jurado haya decidido qué equipo merece la victoria, será el equipo ganador quien decida directamente que miembro de la pareja nominada del equipo contrario debe abandonar el concurso.

Preparad las maletas porque…

¡Nos vamos de viaje!


POEMA 1: BRUJAS (Júlia Melchor, Ana Lara & Estefanía Sierra)

Trescientos sesenta y cinco días y
no he vuelto a saber de ti.

Me pesan los escalones que voy pisando,
y la torre Belfort preguntando
qué fue de ese otoño
en el que nos hicimos eternos
y sellamos aquello que llamamos “nuestro”.

Y es que vuelve a llover
y los canales de Brujas
se desbordan por nosotros.

En la plaza de Burg echan de menos nuestros besos con sabor a más,
y más
y más.

Aunque ahora duele un poco menos.

La plaza mayor se ha quedado innolora,
alejando todos sus aromas.

Cómo no íbamos a estar al borde del derrumbe si fuimos la cordura que jamás tuvo Juana
y nos besamos el corazón hasta curarlo como el de su esposo
despedazado
roto
olvidando eso de la reciprocidad del querer.

Y ahora
el agua ha borrado todo rastro
y ya no nos veo a “nosotros”.

Brujas,
tranquila,
dejaremos de llover.

No rebosaré Venecia del norte.

Porque yo desde que surqué tu sur,
olvidé que perdí el norte.

Dejarán de rebosar tus canales
con mis lágrimas,

ya lo conseguiste todo
hiciste de ti
conmigo
mi lugar preferido en la vida.


POEMA 2: NO ES PA(R)ÍS PARA MIEDOS (David Panchuelo & Fernando de la Calle)

Las gárgolas de Nôtre Dame son testigos muertos
del cruce de nuestras miradas.

Yo que nací entre harapos de esperanza,
que salí al mundo con los puños en alto
de aquel mayo sepultado
en el fango del olvido.

Tú acaso descendiente de nobles cortesanos
que jamás conocieron caricia alguna de guillotina
en sus blancas y perfumadas gargantas.

Mientras la mía ruge en silencio
desde un estómago saciado
tan sólo por el peor vino de Francia,
a cincuenta céntimos el brick.

La miseria me llamó a su cobijo
siendo hasta hoy uno más entre sus discípulos
de ojos vidriosos.

Pero tú, bajo las gárgolas,
has atravesado las lagunas y las nieblas;
tú has destrozado mi coraza traslúcida
y me has hecho ver.

Pues he descubierto azules
donde a otros
sólo les mostraron negros
y he pintado con ellos un cielo despejado
para consumo propio y miedo ajeno.

He triunfado en todos mis propósitos
sobre un arco de puro mármol
y salido a pasear mis vergüenzas
bajo las luces de un gigante de hierro,
faro oscuro de turistas, de flashes,
de promesas de amor eterno.

He sido musa de pintores
y la sonrisa perdida de Mona Lisa,
vestidos de seda y bragas de encaje rojas
que me han llenado los bolsillos de te quieros.

He sido el blanco de la rendición
de una bandera que grita patria,
pero no perdón.

Y reído todo lo que otros han llorado,
tras preguntarme cuántos orgasmos verdaderos
están al mismo tiempo alzando su voz:

Liberté, égalité, fraternité.

Contemplo con asombro
un nuevo París en tus pupilas.

Para mí ciudad de sombras,
capital de luz en ti.


POEMA 3: HELLO, IT’S ME (Adrián Sánchez & John Oliver)

Tengo tantos años que ya no recuerdo
cuántas vueltas he dado en esta noria.

Soy esa luz bajo las nubes,
una ciudad de piedra desnuda por la que corre
vestida de rojo, mi musa de sangre.

A veces tengo el corazón tan frío
que sólo una capa de niebla
puede calentarlo,
y mis latidos
se perdieron
en el susurro de ocho millones
de pisadas por mis calles.

He visto nacer infinitas vidas
con cada movimiento del segundero,
segundero de este reloj
que acompaña a mi alma.

Y qué puedo hacer si no ser fría,
después de aquellos años en que el sexo del rock,
rozó mi piel al ritmo de Satisfaction,
Y entre mis calles se oía, desde una ventana,
la voz de una niña, componiendo ‘Love is a Losing Game’.

Fui testigo de los hombres con gabardina de Baker Street,
el baile de Mary Poppins,
la cuna de Bonham Carter, de Maggy Smith, de Kira Knightley,
los comienzos de Queen, la tumba de Mercury,
la polla de John Lennon dándose al amor.

Mi historia es
la de un hombre invisible
cuyo actos llevaban la firma
de aquel que una vez quiso perderse.

Mi sangre es
la de todas las mujeres
cuyos cuerpos fueron mutilados
por un asesino jamas encontrado.

Soy zona de guerra
cuyos invasores no son de este planeta
y mi enemigo soy yo mismo
cada vez que bebo
de las aguas del Támesis.

Soy hogar de reinas justicieras,
de reyes de tiempos perdidos
que vinieron desde los Cárpatos.

Padre de alquimistas, piratas y exploradores
cuyos tesoros descansan hoy en mis museos.

Y es que el pasado y el futuro
juegan divertidos por mi historia,
envejeciendo un poco más
en el cuadro que un día
juré no volver a mirar.

He sido tanto, y sin embargo,
me pierdo si no pones nombre a mis rincones,
si no cierras mi herida con la huella de tus pasos.

Aunque parezca extraño que yo lo diga:
quien bien te quiere, te hará ciudad.
Y yo sólo puedo seguir en pie,
mientras el mundo gira esperando a que vuelvas.

Dios salve, dios salve
todas las maravillas
que  guardo entre mis páginas
y al Big Ben que descansa entre mis piernas.

Porque sin mí, no sois nada.


POEMA 4: LA MÁS BONITA (Iris Luque & Pau Albert)

En la ciudad que todo lo da
y todo lo quita
nunca llegas tarde
porque siempre es "a tiempo" en ella.

Los pasos de cebra están llenos de pies con prisas,
pero siempre hay un niño que se detiene a pasar
sin pisar las bandas blancas.

Los despistes en el metro surgen con la excusa
de que Madrid siempre ayuda a perderte.
Porque a veces equivocarte de línea
te lleva a recorrer las curvas más bonitas de sus calles.

Cada uno le pone los colores que lo mueven
pero los labios retocables de Malasaña siempre son rojos.

Hay Converse que andan por Gran Vía
buscando unas suelas nuevas para romperse
y sellar para siempre los recuerdos
que guarda la goma gastada:
que el mundo se podría parar en el cielo
que la viste en el Templo de Debod,
y que la primavera siempre espera paciente
a que el Retiro abra sus puertas para vestirla
de color brisa y aroma sol.

Las cuestas interminables del centro
te arrastran a los mejores lugares:
A las calles de Lavapiés donde ser tú siempre es ser GRANDE,
a terrazas escondidas que guardan mil y un primeros besos,
y a bares diminutos que guardan en su interior
las historias de amor más majestuosas.

Mucha gente se queja y quiere huir,
pero estar fuera es perderte la mitad de latidos,
que el clima no es tan malo,
porque la sonrisa de la gente te abriga
en los días de invierno
y la cerveza fría en compañía de La Latina
apaga los fuegos de agosto.
Que no tiene mar, no,
pero se busca en sus playas del Manzanares
y se encuentra en el azul de sus cielos.

Que la capital inspira y expira
por la poesía que tantos nos dejaron en el Barrio de las Letras,
por las lecciones de vida que regalan los barrios obreros,
por sus calles siempre llenas de gente
luchando,
cantando,
bailando,
VIVIENDO.

No sabes lo poco Navidad que es
si no es la Plaza Mayor quien te lo cuenta,
no has estado en ella del todo
si no has guardado una mañana de domingo para ir al Rastro,
si llega la noche y la madrugada no te pilla
corriendo por Cibeles de vuelta a casa.

Siempre es música en tus oídos sin cesar mientras
que es Libertad 8 y no sus musas quien le susurra en alto al amor.
El amor por volver.
Ella a ti.

Que yo soy mi rincón favorito de Madrid.
Que la libertad me pregunta a mí como latir.

Sí,
ella es
MADRID.


POEMA 5: CUANDO MÚNICH FUIMOS NOSOTROS (Irene Vázquez & Daniel Rivera)

Veintidós primaveras siendo flor de lis,
viviendo en un invierno constante,
maleta en mano, sin cerrar para ir dejando rastros del pasado,
volando a ras de suelo, cabeza firme
y París como recuerdo.

Veintitrés páginas de un libro
no sirvieron de nada
porque resumiría mi vida en una única frase:
Y te conocí.
Y que después de tanto frío,
de desamparos y descampados,
cansado de cenizas por incendios espontáneos
en probadores de la séptima planta,
te vi perdida por Múnich.
Y yo, siendo romano,
sabré más que nadie de ruinas
pero aún sigo sin entender
cómo
me
reparaste.

Decían que nevaría,
que se llenaría todo de blanco,
que habría jardines de sueño
pero no hablaban de que pintaras mi pasado en blanco,
que nos bebiéramos a tragos en Sendling,
que recorriéramos a versos cada calle de nostalgia,
que seríamos concierto en prosa,
tú el poeta y yo la donna,
que no hay mayor banda sonora
que nuestros besos
que las palomas no nos pedían pan sino sueños

Quién me iba a decir a mí
que dejaría Roma
para escribirla del revés
en el callejón de Viscardigasse,
que vería más arte en tus pasos
sobre adoquines dorados
que en cualquier rincón de Florencia
y que incendiaríamos Venecia
un viernes anodino
en mitad del jardín inglés
y que sería allí,
justo allí,
donde comprendería
que al otoño le falta una tonalidad de marrón:
la que tú encierras en el brillo de tus ojos.

Nos perdimos con la facilidad de los turistas
y perdimos porque no pudimos hacer nada
con tanto kilómetro de sobra.
Nadie aplaca la sed de piel
con demasiadas distancias de por medio.
Dejamos Múnich atrás
y allí también nos quedamos nosotros,
en aquel año que pareció una vida,
cuando creímos que cualquier cosa sería posible
mientras estuviéramos a cinco metros de nuestras risas.


POEMA 6: ÚLTIMA PRIMERA VEZ EN LIVERPOOL (Silvia Madera & Álvaro Morato)

Primer movimiento: El comienzo

Nunca un viaje en avión
había sabido tanto a esperanza.
Nunca las terminales
habían sonado como aquella vez a “Let It Be”.
Dejarlo estar y llenar de nubes
mi ahogada mente
con los colores de una nueva ciudad.

Un único anhelo materializado
en mil carreras contra el recuerdo
por aquel río Mersey,
que juro que para mí era océano.
Aquella primera noche versé
sobre los comienzos,
mecido por la luz tenue del paseo de Kings Dock,
bajo esa sensación de vértigo incierto
por culpa de esa noria
que susurraba, entre dientes,
que nunca había sido tan sueño
el inicio de ningún cuento.

Segundo movimiento: La última vez

Nunca se me ha dado bien despedirme.
Suelo decir “Hasta luego”
porque el adiós abrasa con su gélido acento
de punto y final.
Es hora de abandonar al abandono
y colorear mi vida de un tono
que no sea el gris de lo que pudo y no fue.

Llueve por última vez en la ciudad
que me vio crecer como a los pequeños escarabajos
que conquistaron al mundo con su fuerza.
Escucho la última canción en The Cavern Club
y suena a miedo en mi vaso vacío.
Oigo la nostalgia palpitar
en el pecho de 99 de las 100 estatuas
en la playa Crosby.
La restante está tranquila de saber
que su corazón sólo late al ritmo de “Liverpool Rains”.
Y yo, con dos lágrimas en cada mano,
oxido su corazón para dejar en este lugar
el recuerdo de alguien que casi fue feliz
y no tuvo que huir para contarlo.

Tercer movimiento: el cruce

“To All The Lonely People” rezaba Eleanor
aquel primer día del resto de mi vida.
Y yo me pregunté, sin querer,
si esas personas, tristes y solas,
se habían enamorado de estas calles
como yo lo hice desde el momento que llegué.
Ahora, después de tanto tiempo, ya sé la respuesta:
Y es que a veces,
con el amor no basta.


Si quieres votar por tu poema/poeta favorito de forma totalmente gratuita entra ya en el siguiente enlace:

VOTA AQUÍ POR TU POEMA/POETA FAVORITO

Recordad que sólo podréis votar una vez y que la encuesta se mantendrá abierta hasta el próximo domingo 23 de Octubre a las 23:59h. Cualquier voto registrado a partir de ese momento no se tendrá en cuenta en el cómputo global de votos.

Bases del concurso: THE EDGAR ALLAN PO3TS – BASES DEL CONCURSO

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